
El Gobierno de Guerrero ha anunciado este martes que, tras una mesa de diálogo, los manifestantes han decidido dejar en libertad a los 13 funcionarios de las fuerzas de seguridad que retenían tras las protestas de ayer. También acordaron levantar el bloqueo de la Autopista del Sol, la vía más importante de Chilpancingo, la capital de Guerrero, que estaba cerrada desde esta mañana. Ante la narrativa que intentan imponer los líderes locales —que esto no es más que una protesta para conseguir mejores vías—, Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad Pública de México, asegura que el objetivo de las manifestaciones es la liberación de dos cabecillas de Los Ardillos, el grupo delictivo de la zona, que fueron detenidos por las autoridades la semana pasada, y muchos «habían sido obligados a manifestarse». La gobernadora Evelyn Salgado Pineda se ha enorgullecido de la «política de diálogo» que ha permitido apaciguar una situación que parecía estancada por la mano invisible del crimen organizado que opera en la región.
La situación en la carretera y en la ciudad está volviendo poco a poco a la normalidad. Los comercios empiezan a abrir sus puertas y los vendedores ya han vuelto a salir a las calles de la capital. La alcaldesa, Norma Otilia Hernández, ha reaparecido tras unos días de ausencia. En su recorrido por las calles ha celebrado la importancia de la economía local y ha dado consejos a otros presidentes y gobernadores: «Cuando pasen las crisis quiero recomendar a otros gobernadores que salgan, que le den seguridad a la gente», aunque ella ha estado desaparecido durante estos días de caos y disturbios. La alcaldesa, durante el vídeo en directo que ha emitido en Facebook durante más de una hora, no se ha referido al encuentro que se produjo entre ella y el líder de Los Ardillos, con el que habló en un restaurante de la ciudad.
De los servidores públicos detenidos por los manifestantes, cinco eran miembros de la Guardia Nacional, cinco de la policía estatal y los otros tres pertenecen a la Secretaría de Gobierno del Estado. Rosa Icela Rodríguez ha asegurado que las protestas y bloqueos no tienen que ver con reclamos por la falta de vías, como reclaman los manifestantes, sino con la detención hace unos días de dos cabecillas criminales del grupo criminal Los Ardillos. “También estaban relacionados con diversos delitos en la región, y fueron detenidos en posesión de armas y cargadores de drogas”, informó el titular.
Los líderes de las protestas, según las autoridades, también están relacionados con Los Ardillos. El principal vocero ha sido identificado como Gilmar Jaír Sereno, un hombre de 39 años que ya en 2022 organizó manifestaciones similares en Quechultenango, en Guerrero, donde también secuestraron a militares. Exigieron la liberación de una persona que había sido detenida por las fuerzas de seguridad y que pertenecía a Los Ardillos, con quien el vocero tiene vínculos, según las autoridades. El otro líder de las protestas es Guillermo Matías Marrón, autodenominado presidente de la Organización de Comisarios de Guerrero. Es dueño de una empresa constructora y tiene varios casos penales relacionados con el grupo criminal que opera en la región.
Andrés Manuel López Obrador, el presidente de México, quiso hacer un llamado a los campesinos y demás manifestantes. “No se dejen manipular por quienes dirigen estas bandas que están vinculadas al crimen”, dijo el mandatario, quien también pidió a la ciudadanía actuar con cuidado y no confrontar a los delincuentes. “Que guarden silencio, pero que no se dejen manipular”. Las protestas que comenzaron ayer con el bloqueo de la Autopista del Sol, la vía principal de Chilpancingo, han continuado esta mañana con nuevos cortes de ruta y miles de manifestantes que han paseado por el centro de la capital exigiendo nuevas vías.
En tanto, diversos representantes se reunieron en una mesa de diálogo con las autoridades de Guerrero, para discutir nuevas inversiones en sus zonas. La Secretaría General de Gobierno asegura que su personal está en contacto con los manifestantes de comunidades de la Sierra Central y Baja del Estado que mantienen el bloqueo a la altura del Parador del Marqués. Ludwig Reynoso Núñez, el propietario, ha encabezado una mesa de diálogo para hablar de su pliego de demandas en materia de infraestructura vial. En las calles, los comercios permanecen cerrados, las clases han sido suspendidas en toda la región y queda pendiente la incertidumbre sobre el fin de este nuevo ataque violento del crimen organizado. “Podemos estar aquí el tiempo que sea necesario”, dijo uno de los campesinos durante la reunión con las autoridades.
La alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández, que fue descubierta reunida con el líder de Los Ardillos en un restaurante de la capital, ha aparecido en los medios tras unos días de silencio. Sobre su encuentro ha dicho que fue un «momento de coyuntura», un «encuentro casual» y que «no había nada malo» en lo que hizo. Preguntada por el reclamo popular que ha pedido su dimisión, la alcaldesa ha dicho que no tiene intención de dimitir de su cargo. «No es un aferramiento a tener un puesto, pero, sin embargo, vamos a seguir construyendo», ha dicho la alcaldesa, que ha tratado de desmarcarse de la actual situación de caos que vive su ciudad: «No tienen que ver con las investigaciones que se están realizando con la problemática de estas situaciones [las protestas]”.
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