Estado de México: En la guarida de El Pozolero de Tenango
Las 17 fracturas de huesos que acumula el cuerpo de Bernardo Nápoles han construido una interesante filosofía de vida para su dueño, que consiste en decir las cosas de manera terminal, definitiva. “Mira, ese salón de fiestas nunca funcionó, la pura verdad”, dice, mientras se sube a la moto y se ajusta la gorra. “El de al lado sí, porque era putero, pero ese no”, añade. "Sí, vi gente allí una vez, pero parecía que no eran de aquí". Nápoles, de 60 años, inicia la marcha. Pedalea y poco a poco su figura se va desvaneciendo. Un perro se le…








