El trauma de la joven tzeltal encarcelada sin pruebas por el asesinato del hombre que la violó
Juanita al salir de prisión.CortesíaNo sabe leer ni escribir. Solo habla tzeltal, el idioma de su pueblo. Fue acusada sin pruebas de matar al hombre que la violó. Pasó un año y dos meses en prisión tras una investigación nula -denuncia su defensa legal- y un proceso plagado de negligencias e irregularidades. Esta semana un juez la dejó en libertad y la absolvió de todos los cargos, pero el daño ya estaba hecho: la sentencia cumplida, a pesar de su inocencia; su trauma psicológico; el abuso del que fue víctima de ella.Juanita nació en San Juan Cancuc, un pequeño municipio…








