Ciudadano Sheridan | Opinión | EL PAÍS
El político plagiador de una tesis académica que es sorprendido en flagrancia y sin escapatoria figura ya en la vida contemporánea de nuestra América con una frecuencia estacional comparable a la del fenómeno El Niño.La respuesta del criminal, su alboroto mecánico, se adhiere a la idea de que la luz cenital que le ha caído encima forma parte de una campaña de desprestigio lascivo que, en época electoral, pretende perjudicar la causa superior a la que ha dedicado su carrera. Hace poco más de un año, un diputado, entonces presidente de la Cámara de Representantes de Colombia, fue denunciado por…








