Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios publicitarios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics y Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

 

Criterios para la seguridad y privacidad de datos en empresas de servicios digitales

¿Cómo evaluar la seguridad y privacidad de datos al revisar empresas de servicios digitales?

Al revisar una empresa que ofrece servicios digitales —plataformas, aplicaciones, proveedores de software como servicio o integradores— no basta evaluar funcionalidades y precio. La seguridad de la información y la protección de datos personales determinan riesgos legales, reputacionales y económicos. Una mala valoración puede exponer a usuarios o a la propia organización a fugas de datos, incumplimientos normativos y pérdidas financieras. Este texto ofrece un marco práctico y detallado para evaluar esos aspectos con ejemplos, criterios técnicos y un listado de comprobación aplicable.

Aspectos iniciales: gobernanza y cumplimiento

  • Responsabilidad y roles: comprobar si la empresa identifica a un responsable de seguridad y a un delegado de protección de datos o figura similar. La presencia de políticas internas, un comité de seguridad y procedimientos formales suele ser un buen indicio.
  • Cumplimiento normativo: pedir pruebas que acrediten la conformidad con la normativa vigente: Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en la Unión Europea, legislaciones nacionales de protección de datos y requisitos sectoriales específicos (como las regulaciones sanitarias correspondientes en cada país). Verificar si han llevado a cabo evaluaciones de impacto en protección de datos (EIPD o DPIA).
  • Políticas públicas: revisar la política de privacidad y la política de seguridad publicadas en su sitio web. Deben explicar de forma transparente la finalidad del tratamiento, la base jurídica, los periodos de conservación, los derechos de los usuarios y cualquier transferencia internacional de datos.

Seguridad técnica: controles esenciales

  • Cifrado en tránsito y en reposo: verificar que emplean cifrado TLS 1.2/1.3 para las comunicaciones y un esquema sólido de cifrado en el almacenamiento, como AES-256, además de solicitar información sobre cómo administran y rotan las claves.
  • Gestión de credenciales y autenticación: evaluar si disponen de autenticación multifactor tanto para cuentas administrativas como para las de los clientes, junto con políticas de contraseñas y mecanismos de bloqueo frente a intentos reiterados.
  • Control de acceso e identidad: analizar el sistema de permisos basado en el principio de mínimo privilegio, el uso de accesos por roles, la separación de responsabilidades y la necesidad de aprobar accesos con privilegios elevados.
  • Seguridad de la infraestructura: determinar si trabajan con proveedores de nube reconocidos, cómo aplican configuraciones seguras, la segmentación de la red y las medidas implementadas contra ataques de denegación de servicio.
  • Protección de datos sensibles: comprobar si recurren a la pseudonimización o la anonimización y si incluyen cifrado especializado para datos especialmente delicados, como identificadores personales, información financiera o datos sanitarios.
  • Registro y auditoría: confirmar que generan y mantienen registros de accesos, modificaciones y eventos de seguridad con una sincronización horaria adecuada y una política de conservación claramente definida.

Administración de riesgos, evaluaciones y manejo de incidentes

  • Evaluaciones periódicas: solicitar informes recientes de pruebas de penetración y análisis de vulnerabilidades; en lo posible, contar con auditorías externas anuales y ensayos internos cada trimestre.
  • Programa de gestión de vulnerabilidades: verificar que exista un procedimiento claro para aplicar parches, priorizar riesgos y reducir hallazgos dentro de plazos establecidos.
  • Plan de respuesta a incidentes: comprobar la presencia de un plan documentado, equipos designados, flujos de comunicación —incluida la notificación a autoridades y personas afectadas— y la realización de simulacros.
  • Historial de incidentes: solicitar información sobre incidentes previos, sus causas, las acciones correctivas aplicadas y los tiempos empleados para su resolución; la franqueza en estos datos suele ser un buen signo.

Proveedores, subcontrataciones y transferencias

  • Cadena de suministro: reconocer a los terceros esenciales, incluidos proveedores de nube, servicios de pago y plataformas de análisis, verificando sus métodos de auditoría y las cláusulas contractuales aplicables.
  • Contratos y acuerdos: solicitar el modelo vigente del contrato de tratamiento de datos, con sus cláusulas de resguardo, obligaciones ante incidentes y los acuerdos de nivel de servicio correspondientes.
  • Transferencias internacionales de datos: validar los fundamentos jurídicos utilizados, como las cláusulas contractuales tipo, decisiones de adecuación u otras medidas adicionales que garanticen una protección apropiada.

Privacidad desde el diseño y facultades de los interesados

  • Minimización y limitación de finalidad: verificar que la recopilación de información se reduce a lo imprescindible y que existen fundamentos debidamente registrados.
  • Medidas técnicas de privacidad: inclusión de procesos de seudonimización, anonimización reversible, entornos segregados por cliente y mecanismos que impidan cualquier reidentificación.
  • Atención a derechos ARCO/LOPD o equivalentes: disponibilidad de procedimientos para acceso, rectificación, eliminación, objeción y portabilidad, junto con plazos y vías definidos para que los interesados gestionen sus solicitudes.
  • Consentimiento y comunicaciones: analizar la forma en que se administra el consentimiento cuando aplica, los registros correspondientes y un método sencillo para anularlo.

Certificaciones, auditorías y métricas

  • Certificaciones útiles: ISO/IEC 27001, ISO/IEC 27701 dedicadas a la gestión de la privacidad, junto con credenciales sectoriales como PCI DSS para operaciones de pago o certificaciones de seguridad exigidas en cada país. Contar con estas certificaciones no reemplaza las auditorías, aunque sí incrementa la confianza.
  • Informes y auditorías: conviene solicitar informes SOC 2 tipo II o alternativas equivalentes cuando existan, verificando tanto el periodo cubierto como el alcance específico de cada evaluación.
  • Métricas operativas: incluir promedios de tiempos de parcheo, tiempo medio de detección (MTTD) y tiempo medio de recuperación (MTTR), además del porcentaje de pruebas de penetración donde las vulnerabilidades críticas se corrigen dentro de X días.

Ejercicios prácticos que un revisor tiene la posibilidad de efectuar

  • Revisión documental: examinar políticas, contratos, EIPD y conclusiones derivadas de auditorías previas.
  • Revisión técnica superficial: verificar los certificados TLS de sus servicios web, las cabeceras HTTP orientadas a la seguridad, la caducidad de las sesiones y el modo en que el navegador almacena la información.
  • Solicitar pruebas en entorno de demostración: requerir un acceso limitado para comprobar los controles de acceso, los distintos niveles de permisos y la trazabilidad de las acciones.
  • Revisión de código o dependencias: cuando resulte viable, evaluar las prácticas de seguridad dentro del ciclo de desarrollo (CI/CD), las revisiones de código y el tratamiento de dependencias con posibles vulnerabilidades.

Casos y ejemplos ilustrativos

  • Configuración errónea en almacenamiento en la nube: empresas con buckets sin autenticación han dejado millones de registros expuestos. Lección: revisar políticas de acceso y logging en recursos de almacenamiento.
  • Acceso privilegiado sin control: filtraciones internas suelen originarse por cuentas administrativas con demasiados privilegios y sin MFA. Implementar control de acceso basado en roles y registro de sesiones administrativas reduce riesgo.
  • Falta de anonimización adecuada: conjuntos de datos supuestamente anonimizados pueden reconstruirse mediante enlaces con fuentes públicas. Emplear técnicas robustas y valorar riesgos de reidentificación.

Checklist práctica para una revisión rápida

  • ¿Existe un responsable de seguridad junto con un delegado de protección de datos designado formalmente?
  • ¿Difunden políticas de privacidad y seguridad que sean claras y estén actualizadas?
  • ¿Implementan cifrado para los datos en tránsito y almacenados, y de qué manera administran las claves?
  • ¿Proporcionan autenticación multifactor y un control de acceso detallado?
  • ¿Efectúan pruebas de penetración y auditorías externas con regularidad?
  • ¿Disponen de un plan documentado de respuesta a incidentes que se haya puesto en práctica?
  • ¿Supervisan a proveedores externos mediante contratos y auditorías, incluyendo cláusulas sobre transferencias internacionales?
  • ¿Incorporan privacidad desde el diseño y facilitan el ejercicio de los derechos de los interesados?
  • ¿Poseen certificaciones pertinentes y comparten métricas operativas?

Recursos y herramientas para la evaluación

  • Examen de encabezados y certificados TLS tanto con navegadores como con diversas utilidades en línea.
  • Pedir informes de auditoría (SOC, ISO) y comprobar su cobertura junto con las fechas correspondientes.
  • Examinar las políticas públicas y los documentos contractuales para identificar cláusulas de responsabilidad, compensaciones y comunicación de incidentes.
  • Aplicación de matrices de riesgo y modelos de EIPD con el fin de valorar el impacto según el sector y la naturaleza del dato.

Fallas habituales que conviene identificar

  • Carencia de una separación clara entre los entornos de desarrollo y de producción.
  • Conservación prolongada de información sin una razón documentada.
  • Uso de subcontratistas sin garantías contractuales ni evaluaciones regulares.
  • Falta de pruebas recurrentes o demora en la corrección de fallas críticas.

Una evaluación exhaustiva integra revisión documental, análisis técnicos y verificación contractual. Más allá de respetar normativas o mostrar certificaciones, es esencial apreciar cómo la empresa gestiona su operación para identificar incidentes, reaccionar ante ellos y extraer aprendizajes, así como su nivel de transparencia y su compromiso activo con la privacidad desde el diseño. Contar con una lista de verificación contextualizada y solicitar pruebas tangibles ayuda a distinguir a los proveedores que sólo afirman ofrecer seguridad de aquellos que realmente la respaldan con acciones y resultados.