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Del bloqueo del INAI al ‘plan b’ electoral: las cuentas pendientes de López Obrador con la Corte Suprema

Del bloqueo del INAI al ‘plan b’ electoral: las cuentas pendientes de López Obrador con la Corte Suprema
Andrés Manuel López Obrador saluda a Norma Piña, durante un acto público en la Ciudad de México, el 9 de febrero de 2023.
Andrés Manuel López Obrador saluda a Norma Piña, durante un acto público en la Ciudad de México, el 9 de febrero de 2023.Galo Cañas Rodríguez (Cuarto oscuro)

La tensión entre el Gobierno y el Poder Judicial comenzó como una batalla encubierta apenas llegó al poder Andrés Manuel López Obrador. A pesar de no ser una promesa de campaña, el mandatario planteó entre sus objetivos prioritarios limpiar el Poder Judicial de corrupción y gastos superfluos. Las fricciones tuvieron un mediador clave durante los primeros años: Arturo Zaldívar, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura, órgano rector de los jueces. Pero con el relevo en la parte superior del poder judicial, el canal se ha desbocado. La llegada a la presidencia de la ministra Norma Piña, a principios de este año, ha coincidido con una escalada de la disputa política entre el Gobierno de Morena y los jueces. Y especialmente, la Corte Suprema. También ha aumentado porque la Corte ha venido decidiendo, y en muchos casos tumbando, varios temas importantes para el presidente López Obrador en los últimos cuatro meses, algunos que incluso llevaban meses sin resolver, como el control operativo y administrativo a manos de la el Ejército Mexicano de la Guardia Nacional (la corporación creada para tareas de seguridad interna).

Esta semana, el 8 de mayo, el máximo tribunal del país derogó una parte del «plan b» electoral del Gobierno de López Obrador, que es un conjunto de reformas a las leyes electorales que se presentaron luego de que los legisladores oficialistas pudieran no llevar a cabo una reforma electoral a la Constitución por falta de mayoría calificada en el Congreso mexicano. La medida de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha provocado el descontento de la Administración federal y de los políticos y militantes de Morena. Desde el presidente López Obrador, que se ha burlado del ministro presidente de la Corte y ha instruido a los miembros del gabinete a no contestar «ni al teléfono» a los ministros, pasando por una ola de críticas de diputados y legisladores de Moreno, hasta una sentada permanente. -Entrada de seguidores del presidente federal a las afueras del edificio de la SCJN. Además, los ministros que han desarrollado los proyectos para ser analizados y votados, junto con el ministro presidente, han sido víctimas de amenazas y hostigamientos en las redes sociales.

Los ministros de la Corte durante la sesión en la que invalidaron una parte del "Plan B" de la reforma electoral, el 8 de mayo.
Los ministros de la Corte durante la sesión en la que invalidaron una parte del «plan B» de la reforma electoral, el pasado 8 de mayo. SCJN (Cuarto oscuro)

Muchas de las iniciativas prioritarias del presidente han ido a parar a los tribunales de la Corte como consecuencia de impugnaciones a los procesos legislativos que se llevaron a cabo para aprobarlas en el Congreso mexicano. Los legisladores de Morena, el oficialismo, y sus partidos aliados (Partido Verde y Partido Laborista) controlan la mayoría simple en ambas cámaras, por lo que al no contar con el quórum suficiente para modificar la Constitución, han decidido hacer parlamentaria desvíos sin contar con el consenso de las demás fuerzas políticas. Esta estrategia de Morena ha provocado una avalancha de impugnaciones al alto tribunal por violación de procedimientos. En algunos casos, las reformas se llevaron a cabo en unos días o incluso horas y sin siquiera leer las opiniones de las iniciativas.

Al estudiar, por ejemplo, la vigencia de los cambios a la Ley General de Comunicación Social y la Ley General de Responsabilidades Administrativas, por ejemplo, nueve de los once ministros que integran la Corte fueron duros con la forma en que la Sala de Diputados y la Cámara de Senadores aprobaron las modificaciones a ambas leyes. “No se realizó un auténtico trámite legislativo de orden constitucional. El conjunto de vicios y errores en la función legislativa son de tal magnitud que resultan en lo que yo llamaría una perversión de las reglas democráticas. Avalar un procedimiento legislativo de estas características equivaldría a suponer que la mayoría parlamentaria, por el simple hecho de serlo, está por encima de las normas constitucionales, lo que me parece inadmisible”, dijo el ministro Luis María Aguilar.

Temas como este, importantes para el Gobierno de López Obrador, siguen y seguirán llegando a la Corte en el último año y medio que le queda al gobierno del político tabasqueño. La Audiencia Nacional tendrá que resolver en los próximos dos meses sobre los nombramientos de tres comisionados del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), que no se han llevado a cabo por la negativa del Senadores de Morena para hacer los nombramientos, que son necesarios para que el organismo opere a su máxima capacidad. El caso ha sido llevado a la Corte, ya que hacer los nombramientos es una acción establecida en la Constitución.

También podría haber una lluvia de impugnaciones contra la aprobación de 20 iniciativas prioritarias para el presidente y su partido. Los senadores de Morena, Verde y Laborista avalaron 20 reformas en menos de cinco horas, sin leer los dictámenes y sin discutirlos. La mayoría de esos proyectos de ley llegaron al Senado un lunes y cinco días después habían pasado por todo el proceso legislativo que normalmente toma semanas.

Una efigie de Norma Piña durante una reunión pública convocada por López Obrador, en la Ciudad de México, el 18 de marzo de 2023.
Una efigie de Norma Piña durante una reunión pública convocada por López Obrador, en la Ciudad de México, el 18 de marzo de 2023. Rodrigo Oropeza

Con este desencuentro entre el Poder Ejecutivo y el titular del Poder Judicial en México, se acercan las elecciones de 2024, en las que no solo se elegirá al próximo presidente del país, sino que se renovarán las 628 curules que integran el Congreso. Y a partir de ahora, el presidente López Obrador ha comenzado a convocar a sus seguidores (el mandatario tiene un alto índice de aprobación que ronda el 60% de la población) para que Morena obtenga la mayoría calificada necesaria para llevar a cabo reformas constitucionales. Entre ellas, ha amenazado con presentar una iniciativa de la que nunca había hablado: la que permite que los ministros de la Corte sean elegidos por voto popular. Para justificar su nueva propuesta, ha afirmado: “El Poder Judicial está podrido”.

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