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Hachas, una pistola y 100 bolsas de cocaína: así fue el robo en el centro comercial Antara

Hachas, una pistola y 100 bolsas de cocaína: así fue el robo en el centro comercial Antara
Policías a las afueras de la joyería asaltada en el centro comercial Antara, el 27 de junio.
Policías a las afueras de la joyería asaltada en el centro comercial Antara, el 27 de junio.Édgar Negrete Lira (CUARTO OSCURO)

El robo estaba previsto para un día antes, pero quién sabe, en estos casos, qué extraña lógica acaba marcando el calendario; qué matemáticas dictan los pensamientos de alguien que está a punto de volar el escaparate de una joyería de lujo. Lo que se sabe es que los ladrones ingresaron por separado, para no levantar sospechas, al centro comercial Antara de Polanco, uno de esos guetos exclusivos y adinerados donde se refugian empresarios, diplomáticos y políticos exitosos de la Ciudad de México. Cuatro personas cargadas con mochilas que escondían hachas y mazos, según ha informado este miércoles en rueda de prensa el secretario de Seguridad Ciudadana de la capital, Omar García Harfuch.

Lo que pasó después, ya lo ha visto todo el país: tres de ellos sacaron las hachas y atacaron con saña el escaparate de la joyería de lujo Berger. Mientras tanto, vigilaba el cuarto, armado con una pistola —que, el vigilante, es el único detenido por el momento, cuya declaración abre el camino a los investigadores—. Eran alrededor de las 7:45 pm del lunes. Todavía había luz, clientes en el centro comercial, tiendas abiertas. Todos pudieron ver el asalto, todos pudieron grabarlo en videos que han circulado por internet. Grabaciones en las que se escucha un omnipresente bramido de sirena y los golpes que intentan reventar los cristales blindados.

Los ladrones lograron romper una de las ventanas y sustraer 15 de los relojes expuestos en la vidriera, valuados en 1.800.000 pesos (más de $100.000), según estimaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). Cuando los oficiales, alertados por las llamadas de varios de los clientes del centro comercial, llegaron a la escena del crimen, ya era demasiado tarde. Los cuatro, con sus hachas y relojes a salvo, se habían desvanecido.

Posteriormente, como en todos los grandes atracos, se produjo una gran fuga: una moto blanca, otra negra y un Ford gris se fugaron por Miguel de Cervantes para perderse en las congestionadas calles de la ciudad de entonces. Los ladrones llegaron a una vivienda en la calle Lago de Xochimilco, en la colonia Anáhuac. Allí abandonaron la ropa que habían usado durante el robo y los vehículos. Los motociclistas salieron primero de la casa. Media hora después, el conductor del auto solicitó un vehículo a través de una aplicación, pero regresó a la vivienda, según cámaras de seguridad de la zona.

Ese fue su error. Así cayó Marco N., el primero y hasta ahora el único detenido: un ciudadano de 27 años con antecedentes por robo. En el momento de su detención, el martes, portaba una pistola corta en la cintura y lo acompañaba una mujer de 25 años a quien la prensa local ha identificado como la creadora de contenidos de Internet Yulissa Mendoza, quien «no es directamente relacionado con el asalto”, aclaró García Harfuch.De acuerdo con la investigación policial, Marco es parte de un grupo de asaltantes que operaba en las colonias Miguel Hidalgo y Gustavo Madero y partes del Estado de México.

La detección de Marco abrió la primera grieta para que la policía lo siguiera. Gracias al interrogatorio, los agentes descubrieron que los ladrones “no pertenecen a un historial delictivo muy estructurado”. “Estamos seguros de que los vamos a detener pronto”, dijo el secretario de Seguridad durante la rueda de prensa. Los investigadores ya identificaron a los otros tres implicados, aunque aún no se ha dado a conocer su identidad para no poner en riesgo la operación.

Durante esta madrugada, la policía realizó dos allanamientos. La primera, en el edificio de la calle Lago de Xochimilco donde fue detenido Marco. Allí encontraron los vehículos utilizados en el robo. En uno de ellos aparecieron las hachas, los mazos, un casco de moto, porta relojes y la ropa que usaron los ladrones en el asalto. El Ford ya había sido asegurado en mayo de 2022 por un arresto por posesión ilegal de un arma de fuego. El segundo registro fue en el barrio de San Juan de Aragón y los investigadores detuvieron a una mujer de 36 años, parte del carné delictivo al que pertenecían los atracadores, pero no vinculado directamente con este delito. Se incautó de 100 bolsas de cocaína y un teléfono móvil.

La policía sigue investigando. En un país donde se resuelven menos del 1% de los crímenes, según un análisis de la organización civil Impunidad Cero, la viralidad de un asalto a plena luz del día en un centro comercial de lujo obliga a las autoridades a trabajar contrarreloj para poner resultados sobre la mesa. García Harfuch ha indicado que no tienen indicios de que los guardajoyas estuvieran relacionados con el robo, una sospecha que se propagó por las redes sociales ante la inactividad de la seguridad del centro. Y una vez más, un crimen ha roto un espejismo: en un país desgarrado por la violencia, ni los barrios ricos están del todo a salvo de la inseguridad. Algunos cristales rotos con un hacha dan fe de ello.

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