
Cuando un edificio se derrumbó este domingo en el fraccionamiento La Sierra en Tijuana, Baja California, no hubo sorpresas. Se esperaba un nuevo derrumbe desde hace semanas, luego de que el edificio vecino se derrumbara el 1 de abril.
Durante meses, vecinos y comerciantes monitorearon el riesgo inminente que presentaban estas construcciones, levantadas al borde de un barranco. Incluso, en las redes sociales se crearon cuentas dedicadas a notificar el momento en que cedieron los cimientos. Las recientes lluvias e inundaciones en el Estado agravaron la situación.
Los apartamentos habían sido completamente evacuados en el momento de los derrumbes y personal de Protección Civil y Bomberos había acordonado la zona. Aunque no se reportaron pérdidas humanas, los pobladores de los departamentos denunciaron que la alerta de peligro se dio horas antes del primer incidente, sin dar tiempo a que se retiraran las pertenencias de las viviendas, provocando su pérdida total. Ante los reclamos por la falta de atención a las denuncias sobre probables derrumbes en el fraccionamiento, las autoridades del cabildo han manifestado que investigan el caso y la probabilidad de daños en edificaciones aledañas.
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