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¿Shakira al Salón de la Fama del Rock & Roll? ¡Confirmado!

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La edición 2026 del Salón de la Fama del Rock & Roll inaugura una nueva etapa en la trayectoria de la música popular; entre figuras legendarias y creadores que influyen en públicos recientes, la selección de nominados exhibe la amplitud y variedad del universo sonoro mundial, y la inclusión de Shakira resalta como uno de los aspectos más comentados del anuncio.

La organización del Salón de la Fama del Rock & Roll dio a conocer este miércoles a los 17 artistas que aspiran a ingresar en la clase de 2026, una selección que combina trayectorias consolidadas con nombres que, aunque influyentes desde hace décadas, aún no han logrado el reconocimiento formal de esta institución. La nominación de la cantante colombiana Shakira figura entre los anuncios más relevantes, tanto por su impacto en la música latina como por su proyección internacional.

La lista completa de aspirantes reúne a figuras de distintos géneros y épocas. Entre los nominados se encuentran The Black Crowes, Jeff Buckley, Mariah Carey, Phil Collins, Oasis, Lauryn Hill, Billy Idol, INXS, Iron Maiden, Pink, Sade, Joy Division/New Order, Luther Vandross, Melissa Etheridge, New Edition y Wu-Tang Clan. La variedad estilística de esta selección confirma que el concepto de “rock and roll” adoptado por la institución trasciende un único género y abraza manifestaciones como el pop, el R&B, el soul, el hip hop, el heavy metal, el punk, el dance e incluso el jazz.

Una nominación que reconoce décadas de influencia global

El caso de Shakira adquiere un significado particular por su trayectoria y por el momento histórico que representa para la música en español. La artista publicó su primer álbum, “Magia”, en 1991, cuando apenas tenía 14 años. Desde entonces, su carrera ha evolucionado de manera sostenida, consolidándose como una de las intérpretes latinoamericanas con mayor impacto internacional. El reglamento del Salón establece que deben haber transcurrido al menos 25 años desde la primera grabación comercial de un artista para que pueda ser considerado elegible. En el caso de la cantante colombiana, ese requisito se cumplió hace ya varios años.

Su candidatura no solo pone en relieve su catálogo musical, sino también su capacidad para cruzar fronteras culturales y lingüísticas. A lo largo de más de tres décadas, ha transitado por el pop latino, el rock en español y el mercado anglosajón, integrando ritmos y estilos diversos en una propuesta que logró posicionarse tanto en América Latina como en Estados Unidos y Europa. Su influencia se refleja en generaciones posteriores de artistas que han encontrado en ella un modelo de internacionalización sin perder identidad cultural.

La nominación también representa un paso relevante para la visibilidad de artistas de habla hispana dentro de una institución históricamente dominada por intérpretes anglosajones. Aunque el Salón ha ampliado su espectro en las últimas décadas, cada nueva candidatura de figuras latinas refuerza la transformación de su narrativa institucional hacia una perspectiva más global.

Nominaciones iniciales y retornos anticipados

Además de Shakira, varios de los artistas incluidos en la lista reciben su primera nominación este año. Entre ellos se encuentran Pink, Lauryn Hill, Jeff Buckley, Melissa Etheridge, INXS, New Edition, Luther Vandross, Phil Collins como solista y Wu-Tang Clan. En otros casos, algunos nombres ya habían sido considerados en ediciones anteriores sin resultar electos.

La presencia de Phil Collins como candidato individual reviste un matiz especial. El músico británico ya forma parte del Salón como integrante de Genesis, banda con la que alcanzó reconocimiento mundial. De resultar elegido en 2026, se convertiría en uno de los pocos artistas en haber sido inducidos en más de una ocasión, una distinción reservada a figuras cuya obra ha dejado huella tanto en proyectos colectivos como en carreras solistas.

El listado también rescata trayectorias que, pese a su influencia, no habían logrado hasta ahora el aval institucional. Jeff Buckley, fallecido en 1997, es recordado por su único álbum de estudio, “Grace”, considerado por muchos críticos como una obra de culto. Por su parte, agrupaciones como INXS y New Edition fueron fundamentales en la configuración del pop y el R&B de las décadas de 1980 y 1990.

En el ámbito del hip hop, la nominación de Wu-Tang Clan evidencia cómo el Salón amplía su abanico hacia expresiones que originalmente no se vinculaban de forma directa con el rock, y algo similar sucede con referentes del R&B y el soul como Luther Vandross, cuya huella vocal y estilo han sido celebrados ampliamente dentro de la industria musical.

El procedimiento de selección y la resolución definitiva

La selección de los nuevos integrantes del Salón de la Fama del Rock & Roll no se basa solo en la fama. En la votación interviene un panel internacional formado por más de 1.200 artistas, especialistas en historia y profesionales del sector musical. Este conjunto toma en cuenta aspectos como el impacto cultural, la creatividad artística y el aporte al progreso de la música.

Los nombres de los artistas seleccionados se darán a conocer en abril, y la ceremonia formal de inducción tendrá lugar en otoño en una fecha aún pendiente. Por lo general, este acontecimiento se transforma en un espectáculo de gran visibilidad mediática, con actuaciones en directo y colaboraciones especiales entre figuras consolidadas y nuevas generaciones.

En la edición de 2024, por ejemplo, Cher protagonizó uno de los momentos más comentados al interpretar su emblemática canción “Believe” junto a Dua Lipa. En esa misma clase también fue incorporado Ozzy Osbourne, reafirmando el carácter intergeneracional del evento. Estas ceremonias suelen funcionar como un puente entre distintas etapas de la historia musical, resaltando la continuidad y evolución del arte sonoro.

La mecánica de la votación y la divulgación paulatina de los resultados sostienen el interés tanto del público como del sector durante meses, y este proceso también suele avivar discusiones sobre cuán representativos son los candidatos y qué criterios deberían prevalecer en la elección definitiva.

Amplia variedad de estilos y una renovada interpretación del concepto de rock

La lista correspondiente a 2026 destaca por la notable diversidad de estilos incluidos. El heavy metal de Iron Maiden convive con el soul elegante de Sade, junto al pop de Mariah Carey y el hip hop de Wu-Tang Clan, mostrando que el Salón de la Fama del Rock & Roll ha ampliado considerablemente su entendimiento del concepto de “rock”.

Esta evolución conceptual responde a los cambios en la industria musical y en los hábitos de consumo. Las fronteras entre géneros son cada vez más difusas, y muchos artistas construyen su identidad a partir de la fusión de estilos. En ese contexto, la institución parece apostar por una narrativa inclusiva que reconoce la influencia transversal de múltiples corrientes musicales.

La diversidad se refleja igualmente en la amplia variedad de orígenes de los nominados; figuran representantes de Estados Unidos, Reino Unido, Australia y distintas zonas de América Latina, entre otras partes del mundo. Este amplio tapiz cultural subraya cómo el rock y sus vertientes han ejercido una influencia planetaria, superando fronteras locales hasta consolidarse como un fenómeno de alcance universal.

La clase de 2026, en consecuencia, no solo establecerá quiénes se sumarán al Salón, sino que además transmitirá un mensaje sobre el rumbo que la institución aspira a seguir en los próximos años, y la incorporación de artistas procedentes de variados contextos y estilos puede entenderse como una ratificación de su intención de abrazar una narrativa musical más diversa y representativa.

A medida que se aproxima la confirmación oficial de los electos, la atención comenzará a concentrarse en quiénes de estos candidatos obtendrán finalmente la inducción. Más allá de ese desenlace, el simple hecho de estar nominados ya representa un reconocimiento de gran relevancia para trayectorias que han influido en la cultura popular durante décadas. En el caso de Shakira, su inclusión en la lista refleja tanto la fuerza de su carrera como la afirmación de la música latina dentro del panorama global del rock y de la escena contemporánea.