La activista trans que entierra a sus amigas olvidadas: «Los primeros cuerpos los vigilé sola, sola»
Muerte, muerte y más muerte. La primera vez que Kenya Cuevas, la activista trans más conocida de México, miró la muerte a los ojos fue a los nueve años, cuando se escapó de casa y comenzó a prostituirse en las calles de la capital. La segunda fue cuando la enviaron a la sección de personas con VIH en el penal de Santa Marta, al norte de la Ciudad de México, y comenzó a acompañar a sus compañeros hasta su último aliento. Las enfermeras no se atrevían a tocarlos. Se sentaba a su lado y les decía: "Todo estará bien, podrán…








